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Qué tener en cuenta antes de comprar una webcam
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Modificada el 09/09/2007

QUÉ TENER EN CUENTA ANTES DE COMPRAR UNA WEBCAM:

Verdaderas hijas de la era de la banda ancha, las webcams han ganado en popularidad, lo que los usuarios hemos ganado en velocidad de conexión. Apoyadas por el auge de la fotografía digital, estas minicámaras dependientes del ordenador pueblan ahora todas las tiendas de informática.

Presentando una variedad de catálogo que si bien siempre es beneficiosa para el consumidor (la competencia hace milagros a la hora de bajar precios), puede llevar a confusiones y a realizar una compra que no nos satisfaga.

Detrás de diseños de lo más rebuscados y parámetros que no siempre son presentados de la manera más clara, hay toda una serie de conceptos que debemos tener claros para que la webcam que finalmente nos llevemos a casa, sea exactamente lo que estamos buscando y no nos gastemos ni un peso más de lo que debemos.

Antes de adquirir un aparato de este tipo no debemos olvidar la conectividad que nos ofrece, y si tiene uso dual, como cámara de fotos o de vídeo digital. También hay que tener muy claro que tipo de visión ofrece. Si es nocturna, la webcam puede ser más voluminosa, y servir para labores de vídeo vigilancia.

Veamos, en 10 sencillos puntos, qué debemos mirar en la caja o preguntar al vendedor de turno para tener toda la información necesaria sobre este tipo de dispositivos.

1.- Resolución:

Tenemos el ancho de banda necesario, así que lo que queremos es que nos vean bien. Y para ello necesitamos una buena resolución. Lo que antes era un estándar, 320 x 240 píxeles, ha pasado a la historia, y ahora la resolución máxima de transmisión para la mayoría de webcams de gama media/alta es de 640 x 480.

Pero eso sólo es la mitad de la ecuación. La otra mitad es conseguir que la imagen se transmita lo suficientemente rápido, y para ello necesitaremos que la cámara, si dispone de suficiente ancho de banda, sea capaz de generar hasta 30 fotogramas por segundo, que conseguiremos en conexiones a través de una red local, pudiendo esperar de 10 a 15 mediante ADSL o de 1 a 5 mediante modem.

También hay que tener en cuenta que muchas cámaras prometen "hasta 640 x 480 píxeles", pero en realidad sólo los consiguen mediante interpolación, lo cual hace que su resolución real máxima sea inferior. Así, es conveniente fijarse en la resolución real y el número de fotogramas por segundo a cada resolución.

2.- Conexión:

Aunque cuando nos fijamos en la velocidad de transmisión sólo solemos tener en cuenta la velocidad de la conexión a Internet, lo cierto es que hay otro cuello de botella que hay que considerar: la conexión de la webcam al ordenador.

Cuando miremos las especificaciones técnicas de la cámara, comprobemos el tipo de conexión: puede ser USB 1.1 o USB 2.0. Aunque la mayoría de las cámaras que ofrecen una resolución elevada ya cuentan con conexión 2.0 (más rápida, hasta 480 Mbps), podemos encontrarnos con algunas que todavía no están adaptadas a esta conexión.

3.- Óptica:

Si bien no podemos esperar que la óptica sea de alta calidad, sí que hay que mirar si la cámara tiene un anillo de enfoque para poder utilizarla a diferentes distancias, o si cuenta con un iris automático o manual, que se encarga de adaptar la webcam a diferentes situaciones lumínicas.

Si hay una cámara de muestra en la tienda, es conveniente situarse a diferentes distancias para comprobar la diferencia de calidad en la imagen y la posibilidad de enfocar la imagen.

4.- Micrófono:

Dada la utilidad principal de este tipo de cámaras, es más que interesante que aparte de que el otro participante en la videoconferencia nos oiga además de vernos. Para ello, podemos optar por un micrófono independiente, o si queremos ahorrar espacio y cables, buscar una webcam que tenga micrófono integrado. Si bien la calidad del sonido no será especialmente buena, sí que nos permitirá comunicarnos con nuestro interlocutor sin problemas.

5.- Diseño:

¿Diseño? ¿Será el que más me guste, no? Lo cierto es que de todas las formas disponibles en el mercado, hay pocas que sean realmente útiles.

Para escoger el diseño más adecuado para nuestra webcam, hemos de tener en cuenta dónde la vamos a ubicar. Normalmente el mejor lugar es encima del monitor del ordenador, ya que de esta manera, cuando miramos la ventana de vídeo donde aparece nuestro interlocutor estamos mirando casi directamente a la cámara, teniendo así una conversación más natural, simulando estar cara a cara.

Sin embargo, muchas webcams están todavía pensadas para monitores de tubo, con amplias bases que necesitan ser apoyadas en superficies planas. Superficies que no tenemos, por ejemplo, si disponemos de un monitor TFT.

Ya existen modelos para casos más extremos, como webcams para portátiles con pinzas adaptables a las finas pantallas de estos ordenadores.En todo caso, hay que comprobar que la cámara tenga una base acorde con el lugar donde la queremos apoyar, así como la posibilidad de orientarla en diferentes direcciones mediante algún tipo de articulación.

6.- Botón de fotos:

Aunque es un tema más de gustos que de funcionalidad real, algunas webcams vienen equipadas con un pequeño botón que nos permite hacer una foto en cualquier momento, dado que si se encuentra conectada al ordenador, envía una señal a un programa residente en memoria que automáticamente almacena la foto en un directorio predefinido.

7.- Conectividad inalámbrica:

En algunos casos, podemos encontrarnos con que queremos tener la cámara lejos del ordenador, y podemos tener problemas con la señal a través del puerto USB. Para esta circunstancia especial, existen cámaras basadas en tecnología inalámbrica que nos permiten situarlas hasta a 100 metros de distancia de nuestro equipo. Son perfectas como dispositivos de vigilancia o para realizar videoconferencias en estancias diferentes a donde tenemos el ordenador.

8.- Uso dual:

No todas las webcams tienen su actividad limitada a unos metros del ordenador, y varias marcas ofrecen modelos que podemos llevarnos a cualquier parte, actuando como cámaras de fotos o incluso cámaras de vídeo digital. En cualquier caso, una gran cantidad de estos dispositivos pueden ser acopladas al ordenador para ser usadas como webcam.

9.- Visión nocturna:

De igual manera que existen cámaras con capacidad inalámbrica, el uso de webcams como cámaras de seguridad ha aumentado en los últimos tiempos, y podemos encontrar modelos con visor infrarrojo para poder ver de noche. Estas cámaras suelen ser algo más voluminosas que las estándar.

10.- Software incluido:

El paquete de software estándar debería incluir los controladores, un programa para controlar la grabación de vídeo, un gestor de fotografía digital, una utilidad para utilizar la cámara como detector de movimiento, y un programa de videoconferencia.

¿Queda el tema "webcam" más claro? Esperamos que sí. Con estos consejos tenemos cubiertas las principales facetas a tener en cuenta a la hora de hacer nuestra adquisición. De esta manera, conseguiremos la webcam que cumple exactamente con nuestras expectativas. ¡Buena compra!


 

Palabras Clave: Webcam | Camaraweb | Webcam | Camara Web | Web Cam
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