Los elementos decorativos imprimen a las estancias no sólo un toque ornamental, sino también un motivo que nos describe. A la hora de elegir un adorno estamos dándole a ese objeto el poder de mostrar nuestros propios gustos, además tienen por objeto acentuar el estilo del cuarto, en el caso de la cocina, la prioridad es el espacio, por eso los objetos decorativos deben usarse con mucha moderación, incluso se deben escoger teniendo en cuenta que además de ser decorativos cumplan alguna función útil.
Las cocinas funcionales requieren ciertos elementos que faciliten tus tareas diarias. Comprando estos elementos en colores determinados y combinando los diseños, puedes lograr una decoración basada en tus necesidades que además resulte hermosa a la vista.
Las restricciones en el espacio y la estructura pueden hacerte pensar que mejorar el aspecto de tu cocina te costará mucho dinero. Sin embargo, hay ciertas piezas decorativas en cualquier cocina que son baratas, fáciles de reemplazar y de todos modos imprescindibles para las tareas culinarias. Se trata de los utensilios de cocina, que brindan posibilidades casi ilimitadas para el diseño y redecoración.
Además de abastecerte de las cucharas y cuchillos que funcionen bien a la hora de cocinar, préstale atención al color de los utensilios que compres y como se verán con el conjunto. La mayoría de los utensilios de cocina están hechos de madera o acero. Estos materiales se pueden colorear o ponerles asas de colores, aunque generalmente resulta más elegante conservar su aspecto original. Para darle más vida a tu cocina, tal vez prefieras sacrificar la sensación al tacto que brindan la madera o el metal por los más coloridos utensilios plásticos; este es un material durable y viene en casi todas las tonalidades, desde las más brillantes hasta los tonos pastel.
Cuando hayas escogido el color de tus utensilios debes elegir la forma de exhibirlos. El uso de organizadores para cuchillos y otros enseres te permitirá mostrarlos como si fueran elementos decorativos. Los cuchillos deben guardarse en un soporte separado que mantenga sus filos intactos, pero las cucharas y otros accesorios se pueden colocar en ganchos, paredes o en recipientes especiales.
Los platos se fabrican de todos los tamaños y colores. Se pueden guardar en gabinetes o colgarlos de ganchos o paredes para exhibir su belleza y diseño. Piensa en los platos no solo como elementos útiles para cocinar, sino como piezas decorativas que se pueden mezclar, combinar con otras y mostrarlas en diferentes ubicaciones.
Los platos generalmente se esconden, pero en ocasiones también se los usa como decoración para las paredes. Si tienes gabinetes con puertas de cristal u otro material transparente, podrás dejar ver los platos, lo que requiere que compres grupos de platos en juego. Esto le dará a tu cocina un bonito aspecto ordenado y acelerará la tarea de guardar todo en orden.
Si tienes una tabla de picar permanentemente en la mesa de tu cocina, entonces esta es la pieza más importante de la decoración. Las tablas son habitualmente anchas y captan la mirada de los presentes porque resaltan sobre el color de la mesa. Para usar efectivamente la tabla de picar como pieza decorativa, escoge un color que actúe como tono secundario en la cocina. Observa los suelos, las paredes los accesorios y descubre cuál es el color predominante en el ambiente. Para tu tabla de picar escoge un color diferente pero complementario. Este truco le dará un foco a tu cocina. Compra otras tablas en varios matices del tono original y podrás mezclar y combinar colores para causar el efecto que quieras.
Cuando escojas un reloj para tu cocina es importante que consideres las condiciones y requisitos que esta pieza debe cumplir. La cocina es, esencialmente, un ambiente utilitario. Está diseñado para funcionar como un área que facilite tu trabajo y lo haga más efectivo.
Sin embargo, la cocina también sirve con doble propósito: como centro de elaboración de alimentos y de interacción social. Muchas personas se sienten atraídas por la calidez, los aromas y las sabrosas tentaciones de la cocina convirtiéndola en un escenario natural para las reuniones. Estos son los dos puntos a considerar cuando tengas que decidir cual es el modelo de reloj que más se ajusta a tu cocina.
El espacio que ocupan las mesas y encimeras es el más importante de tu cocina. Es el lugar donde permanentemente se corta, se bate y se disponen los ingredientes para las comidas. Por este motivo, no tendrás sitio para relojes de escritorio o de pie, es mejor optar por un reloj de pared como elemento útil y decorativo, además es importante que prestes atención al momento en que las cosas ocurren, cuanto tiempo lleva el cocinar determinado alimento, cuando hay que añadir un ingrediente en particular para lograr platos de calidad.
El reloj de pared que escojas debe combinar con el esquema de diseño y color de toda la cocina. Para decidir el modelo y color ten en cuenta el estilo de los elementos fijos en tu cocina, haciendo que el reloj acentúa el diseño integral, sin convertirse en el centro de atención.
Por otro lado, la cocina requiere de una visibilidad perfecta, en la que no queden rincones a oscura, para ello es conveniente la luz fluorescente o de halógeno colocada en el techo.
Y un aspecto muy importante es la organización que haya en tu cocina porque eso te facilitará la labor allí, para ello ten en cuenta:
- Clasifica las ollas, los sartenes, jarros y ponlos por separado.
- Si te molesta el ruido que tus ollas y utensilios que hacen en los cajones, forra estos con un plástico texturizado para que no muevan.
- Vajilla, cristalería y cubiertos deben estar a la mano para ser usados a diario.
Para el cuidado de tus vasos y copas puedes seguir estos sencillos pasos:
- Lavado: Hazlo a mano en agua jabonosa tibia y con un detergente suave, sumerge una a una cada pieza, para evitar que rompan y ponlas sobre papel de cocina o un paño que no deje pelusas para que se sequen.
- Almacenado: las copas y vasos deben guardarse de pie, si las colocas con el borde hacia abajo pueden quebrarse porque ésta es su parte más frágil.
- Cuando un vaso se te quede atascado dentro de otro, llena el vaso de dentro con agua fría y sumerge el de fuera en agua caliente.
- Para dar brillo y desmanchar disuelve un poco de vinagre en agua tibia, sumerge tus copas y vasos por un momento y enjuágalos. Verás los resultados de inmediato.
- Limpiones y cojeollas deben estar al alcance de tu mano colgados cerca de la estufa.
Si haz acumulado pequeños objetos como cauchos, ganchos, fósforos, etc. Aunque le dan un aspecto desordenado a tu cocina, tu sabes que en algún momento pueden ser útiles, no pienses en botarlos mejor colócalos en un recipiente decorativo que vaya de acuerdo con el conjunto.