
Las fragancias de las flores, y los olores de los animales, y minerales han sido apreciados por el hombre desde su existencia, hasta tal punto que el perfume, etéreo, agradable, volátil y expansivo fue la ofrenda más adecuada que encontraron los hombres para comunicarse con sus dioses y rendirles culto.
El arte de extraer perfumes se practica desde tiempos inmemoriales. Plínio coloca el origen de la perfumería -almizcle, incienso, ámbar, mirra y jazmín- en los países de Oriente (India, Arabia, Islas de Tylos) en el siglo XIII antes de Cristo, aunque se sabe que el incienso se utilizaba 3000 años a.C.
El perfume en Egipto
Aunque el perfume, en el sentido actual de una solución a base de alcohol, no existía en el antiguo Egipto, las sustancias aromáticas desempeñaron un papel esencial en esa gran civilización mediante dos tipos de preparados: las fumigaciones y el uso de bálsamos y ungüentos. Las primeras provienen de un método muy simple que consiste en colocar maderas, especias, frutos o resinas sobre una fuente de calor, dejando escapar sus aromas. Esta práctica no tardó en ser admitida en todos los templos en los que, poco a poco, las sustancias en estado bruto cedieron el sitio a preparados más complicados, como lo atestiguan las recetas en jeroglíficos halladas en Edfu y en Philae
El perfume en el pueblo Hebreo
Los Hebreos utilizaban los perfumes tanto para quemar en el templo como para enterrar a los muertos como demuestran las frecuentes alusiones en la Biblia a los perfumes y aromas. ( Exodo xxx, Salmos de David 45, libro de los proverbios Cap. XXVII, 9; Isaías. Cap 3. Vers. 16, 24).
Las sustancias mas utilizadas para elaborar perfumes, aromas y bálsamos eran los áloes, canela, madera de sándalo, alcanfor, nuez moscada, clavo y muchas otras sustancias vegetales y un nutrido conjunto de otros productos no menos olorosos pertenecen al Oriente, y durante siglos han sido desconocidos por el resto del mundo.
Otro de los argumentos es la larga permanencia de los judíos en Egipto donde existía la costumbre de usar perfumes para cualquier ocasión importante. Otro argumento importante aparece en los Evangelios cuando una mujer derrama sobre los pies de Jesús un frasco entero de perfume carísimo. Los que presencian el hecho lo critican por diferentes motivos, Judas, discípulo de Jesús se queja del derroche alegando lo que se hubiera podido solucionar con el dinero del perfume, mientras que uno de los asistentes duda del poder de Jesús, creyendo que desconoce quien le está ungiendo con perfume, ya que de saberlo no lo permitiría. En ningún caso se alude, -a pesar de estar en casa de un fariseo, experto en leyes- a que el hecho estaba prohibido por la ley o por la costumbre.
El perfume en Grecia
Grecia adoptó de Egipto el gusto por los perfumes y a su vez estos se los transmitieron a los romanos, tanto los griegos como los romanos fueron los que desarrollaron los perfumes para el aseo personal.
Los perfumes se utilizaban tanto para el cuerpo como para la vida social y religiosa, tenían perfumes diferentes para cada parte del cuerpo, en forma de pomada, crema, aceite o totalmente liquido como los perfumes actuales (con los perfumes también se desarrolló la industria de frascos, principalmente de alabastro, que podían ser considerados como joyas) lo que dio lugar a numerosas sátiras (Marcial: "Postumus...es sospechoso porque siempre huele bien, y oler siempre bien es tanto como oler siempre mal..." )
El perfume en Roma
Los romanos eran muy amantes de los perfumes, lo utilizaban para perfumar los baños (mezclados con aceite y leche) para sus habitaciones, sus muebles; cuando tenían una representación escénica el velo que recubría el anfiteatro estaba impregnado de agua de olor, dejando caer una lluvia perfumada sobre los espectadores cuando se extendía; Las águilas romanas eran perfumadas antes de las batallas y la ceremonia se repetía si lograban la victoria.
Nerón fue el emperador que utilizó de una forma más estrambótica los perfumes; después del funeral de su mujer Popea, (a la que él mismo mató después de propinarle una patada en el vientre estando embarazada), hizo quemar sobre la hoguera de su incineración más incienso del que produce toda Arabia en un año.
El Secreto de las Españolas:
Para muchas mujeres perfumarse es un gesto imprescindible en su aseo diario; pero en Europa son las españolas, junto con las francesas, las que más utilizan este cosmético. Entre las europeas menos amantes de estas fragancias destacan las italianas.
Las cifras no dejan lugar a la duda en cuanto al uso del perfume femenino: tres de cada cuatro españolas lo hacen diariamente. En este estudio realizado por Taylor Nelson Sofres con mujeres europeas entre los 11 y 74 años, las francesas también se encuentran a la cabeza de este consumo mientras que las italianas se sitúan a la cola.
Relaciones sociales
Pero con el perfume no sólo se busca un buen aspecto exterior sino que su influencia llega más allá. Los expertos en psicología opinan que el uso de estas ricas esencias aumenta la autoestima y favorece las relaciones sociales.
Una persona, sea hombre o mujer, se perfuma para encontrarse bien con ella misma pero también con los demás. Es un elemento relevante de la personalidad -de ahí la gran oferta de perfumes que se adapta a todo tipo de persona- con una proyección social mayor de lo que puede parecer a primera vista. Para apoyar esta afirmación basta recordar la importancia del perfume a lo largo de la Historia y en todas las civilizaciones.
Las materias primas que hoy dan vida a famosos perfumes fueron en su tiempo preciados regalos que demostraban respeto y admiración a los demás. El mismo origen de la palabra perfume nos lleva a la Edad de Piedra cuando los hombres incineraban maderas aromáticas para complacer, con humo (per fumum), a sus divinidades.
Otro caso muy conocido por todos y que confirma el papel desempeñado por el perfume como precioso regalo es el de los Sabios de Oriente. Estos hombres eligieron el incienso, junto con el oro y la mirra, como ofrenda al niño Jesús en el portal de Belén.
El perfume se iguala en importancia a un metal tan precioso como el oro.
Joyas únicas
Pueblos como el egipcio, el árabe o el griego convertían en auténticos ritos el hecho mismo de perfumarse. Faraones, grandes califas e incluso reconocidos pensadores dedicaron buena parte de su tiempo al arte de perfumarse.
Como si se tratase de auténticas joyas, los perfumes siempre han ocupado un lugar privilegiado entre los artículos de belleza para hacer más agradable la vida de quien lo lleva. Con el objetivo de encontrar las mejores fórmulas que respondan a los deseos y gustos del momento, los científicos pasan muchas horas en los laboratorios para conseguirlo. Ya en el antiguo Egipto lo lograron: cuando abrieron la tumba del faraón Tutankamon se encontraron más de mil vasijas con perfumes intactos ya que aún conservaban su olor.
No sólo es un arte la creación de perfumes sino su uso inteligente, y en esto las españolas, como también indica la encuesta, también son expertas.
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