La mejor prueba de una batería es que encienda el motor y mantenga todo el sistema eléctrico del auto en marcha. Las fallas son prácticamente una sola: no hay corriente. pero las causas son varias.
Por ejemplo:
- Un mal contacto de los bornes puede causar una avería súbita. Usualmente se oye un tic pero el arranque no engancha o las luces testigo del tablero se mueren cuando se activan otros elementos. La limpieza es el remedio.
- Se descarga después de un tiempo. Puede ser por bajo electrolito, cosa que se observa si hay vasos secos o si el densímetro (operación de taller) indica deficiencias del electrolito. Se puede agregar agua y luego probar si el electrolito recupera sus condiciones. Nunca se agrega ácido porque éste no se evapora. Es el agua la que se pierde.
- Derrame del ácido, cosa que será notoria y anulación del proceso interno de la batería por falta de ese elemento. Puede ser por ruptura o caída de la batería.
- Bornes desprendidos, generalmente por usar la batería sin los soportes adecuados y queda dependiendo de los cables. Los sucesivos jalonazos acaban rompiendo los bornes. Si la batería no está asegurada firmemente se va a mover y vibrar y, a la larga, esto desprende las placas internas. Además, al moverse puede tocar con otras partes del carro y causar un peligroso cortocircuito.
¿Por qué se descargan?
- Porque llegan al final de su vida útil. La repetición de los ciclos de carga y descarga desgastan paulatinamente el material activo de las placas hasta que pierden su capacidad para que reaccione el electrolito y no se recupera la electricidad necesaria.
- Cuando hay elementos que continúan consumiendo corriente una vez apagado el motor, inevitablemente se llega a agotar la reserva de la batería. Para saber si hay algún consumo imprevisto, conecte un probador (bombillo del mismo voltaje de la batería y de baja intensidad) entre el cable negativo y el borne correspondiente a ese terminal. Si el bombillo enciende es porque hay algún elemento en el carro que sigue gastando corriente.
- Olvido de apagar un elemento de alto consumo (luces) o uso de los mismos sin recargar el sistema.
- Alternador defectuoso que no produce corriente o da muy poca, menos de lo que se está gastando. Revise la tensión de la correa, que puede patinar.
- Cortoscircuitos en el sistema.
- Prolongados tiempos sin uso del carro.
La recarga
Cuando una batería se descarga hay dos formas de reponerla: Por carga rápida o lenta.
La carga rápida se suele hacer con el mismo alternador del carro o con cargadores instantáneos. Esto sólo es recomendable en emergencias porque este sistema genera mucha temperatura interna y se da una recuperación superficial. Cuando se enfría la batería vuelve a su estado de descarga. Cada vez que se aplica carga rápida se le reduce la vida útil a la batería.
La carga lenta, con un aparato especial, puede tomar bastantes horas pero la aplicación de energía en pequeñas dosis evita el recalentamiento de la batería y la lleva a su máximo potencial. Trate de hacer este procedimiento cuantas veces sea necesario.
Cuando hay una descarga accidental, usualmente el alternador del carro recupera la batería, pero si está muerta difícilmente ésta volverá a su plenitud y tendrá problemas sucesivos porque después de cierto tiempo estará sin recursos.
El carro eléctrico no arranca
A pesar de innumerables trabajos y millones de dólares invertidos en el mundo entero para su desarrollo y masificación, el automóvil eléctrico no parece tener futuro, debido precisamente a la debilidad de las baterías. Hay hoy carros híbridos, con motorización mixta que les permite hacer tramos con electricidad, pero son de uso limitado.
Está probado que la generación de energía que se necesitaría para recargar las baterías de los automóviles del mundo sería más contaminante que los residuos actuales de los motores de gasolina o Diesel, cada vez más limpios.
Por otra parte, el uso de baterías de materiales más avanzados (Ion Litio, por ejemplo) no es rentable ni funciona en los niveles que se necesitan para motores de alto rendimiento, por los menos 100 kilowatios, equivalentes a lo que produce un motor de gasolina de un auto de menor tamaño.
Una pequeña explicación ilustra el caso. La batería de un celular, que produce apenas unos pocos miliamperios, cuesta más que la de un automóvil. |