No hay que dejarse engañar por la publicidad ni las gangas. La calidad siempre tiene un precio.
Tampoco hay que confiar a ciegas en marcas muy conocidas ya que su popularidad no siempre se corresponde con su calidad.
Compre productos frescos y congélelos; si se espera hasta el último momento para hacer las compras de los productos típicos de Navidad será difícil ahorrar.
Guardar los tickets de compra por si fuera necesario hacer alguna reclamación. |