Para el coleccionista de Billetes esta es una pequeña reseña de los billetes Alemanes Notgeld y para aquellos que tengan curiosidad en el tema.
Había oído hablar del periodo de hiperinflación entre 1921 y 1923 lo que hizo que los precios en Alemania alcanzaran valores numéricos astronómicos dado que el marco de por sí apenas tenía valor alguno.
Esta situación se verá agravada por un nuevo componente que es la escasez de circulante. Todas las ciudades de Austria y Alemania comienzan así a emitir moneda local como una manera de potenciar el desarrollo a escala local conocido como dinero de emergencia, Notgeld en alemán, y como una salida a la inflación de la moneda de curso legal, que carecía de respaldo. Muchas de estos notgeld tuvieron una vida de un año aproximadamente y fueron retirados de circulación, pero también y atendiendo criterios políticos y electorales muchas ciudades sobre emitieron y se sobreimprimieron lo que en la práctica significó un remedio peor que la enfermedad.
Aunque el marco llegó a ser tan inestable que este dinero de emergencia llegó a imprimirse con denominaciones en madera, carbón, azúcar, o incluso otras monedas como dólares.
También llegaron a utilizarse otros soportes distintos al de los billetes de papel como por ejemplo seda, porcelana, sellos, carbón, o incluso cualquier tipo de cartón reciclado como los naipes.
Este «dinero» en realidad no era de curso legal, y como tal sólo era aceptado por aquellos que querían usarlo, para quienes funcionaba más bien como un reconocimiento, que como dinero en sí.
El uso de este tipo de dinero se remonta a principios de la Primera Guerra Mundial cuando la inflación causada por el coste de esta hizo que las monedas pronto valieran más por el material del que estaban hechas -que de hecho también era necesario para el esfuerzo bélico que por su valor monetario, con lo que muchas instituciones comenzaron a almacenarlas y se produjo una escasez de ellas en el mercado, lo que se solucionó imprimiendo billetes de poco valor.
Las entidades emisoras de estos billetes se dieron cuenta además muy pronto de que como tenían en realidad tan poco valor económico si los hacían medianamente bonitos la gente se dedicaría a coleccionarlos de tal forma que en realidad nunca tendrían que ser cambiados por su valor en dinero, a menudo cuando una nueva serie salía al mercado ya estaban caducados. |